Sabes? pienso casarme con esa chica, puedes reírte, pero lo digo en serio
Era de noche, en verano siempre pierdo la noción del tiempo, pero recuerdo que aquel día era jueves, Alex y yo estábamos sentados en el jardín de su casa, en aquellas sillas de mimbre que colgaban del techado, acabábamos de recoger lo que había quedado de la fiesta, hacíamos aquella fiesta todos los años con las mismas personas, pero esa vez mi hermana trajo a una amiga suya, normalmente nos habríamos enfadado porque la tradición es la tradición, pero esa chica era diferente, y siguió viniendo a nuestra fiesta de verano.
Yo no me reía, de hecho en ese instante estaba pensando exactamente, pero por alguna razón no se lo dije, pensé quizá que si se lo decía destruiría el halo que rodeaba aquel sitio desde que la había visto, lo mas probable es que me sintiera incapaz de hacer una confesión como aquella, me sentía ridículo solo de imaginarlo. Lo que no pude imaginar es que mi vida quedaría suspendida en aquel silencio.
Alex cumplió su palabra y yo permanecí en silencio, todo lo que acerté a hacer fue irme al extranjero, adonde me ha llegado la noticia de que mi amigo ha muerto, al saberlo he ido al escritorio y he empezado a escribirte, pero ahora que estoy terminando, vuelvo a sentirme igual de ridículo que aquella noche de verano, así que esta hoja quedará en algún cajón hasta que la casualidad, la lleve hasta tus manos.
Tuyo
Miguel
PD: Mi más sentido pésame